Parábola de las diez vírgenes
La Biblia dice que todas se durmieron, todas, y eso no es pecado ni anormal, anormal es un humano que no duerma.
El problema de las vírgenes imprudentes fue que no se prepararon para una larga espera. Se confiaron y se fueron con el aceite de las lámparas no más. Las otras llevaron vasijas extras. Lo que el Señor nos está advirtiendo de fondo es que el vendrá sin aviso, y por ende no podemos ser descuidados la vida espiritual y estar preparados como para que venga hoy, o se demore muchos años más.
“Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.
Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas” (Mateo 14:15-24).